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La muerte de Marat – Jacques-Louis David. 1793.

Localización

La muerte de Marat es uno de los cuadros más famosos de Jacques-Louis David, y que nos muestra la vida dedicada a la revolución, vida totalmente incorporada en la personalidad de David. Encontramos una inscripción del autor a la parte inferior derecha. Incluye una dedicación a Marat, protagonista del cuadro, y la fecha.

Esta obra tendría un gran éxito y sería incluso copiada por sus aprendices. Seria despreciada cuando Roberspierre es ejecutado y no volvería a disfrutar de su fama hasta el siglo siguiente. Antes de formar parte del Museo de Bélgica formaba parte del legado del Sr. Julio David Chassagnol en París. Actualmente se encuentra al Museo de Bellas Artes de Bruselas en muy buenas condiciones.

Dimensiones: 165 x 128cm

Técnica y apoyo: Aceite sobre tela

Datación y localización: La obra fue pintada en 1793 en París. En 1893 formaría parte del repertorio de obras del museo de Bélgica.

Estilo y género: Pertenece al movimiento neoclásico. David sería el padre del neoclasicismo y un gran referente para los pintores posteriores. Se trata de una pintura de historia, género que se estaba poniendo mucho moda en la época, y además sirve para glorificar la revolución y aprovecha para hacer un retrato idealizado para ensalzar la figura de uno de los mártires que encabezaban este movimiento.

Comentario Formal

David sería el padre del neoclasicismo y aportaría todas las normas que seguirían las pinturas de este estilo. El neoclasicismo es un movimiento que se aproxima al arte clásico: Un arte racional y basado en la armonía y la razón. Se estaba viviendo un ambiente revolucionario que quería que estas ideas se vieron reflejadas incluso en el arte, que además podía servir de propaganda .

Muestra toda la escena con una sublime simplicidad. El muerto se encuentra en el rigus mortis, todavía no estaba helado ni blanco, con el brazo colgado y el turbante a la cabeza. Está colocado dentro de una bañera, cubierta de mantas, y puerta a las manos una carta y una pluma. Al lado, la mesa de madera muy sencilla, con el tintero y otros recibos. En el piso el cuchillo, arma del asesinato, y la mano del muerto con la pluma.

De aquello clásico es imprescindible mencionar el cuerpo humano. El desnudo se basa en los canon estéticos antiguos. Marat era un hombre feo y David lo idealiza completamente. El desnudo es totalmente clásico, proporcionado, armonioso, con los músculos y los huesos marcados, como si fuera una escultura trasladada a la pintura totalmente hierática. Otro elemento clásico será el tratamiento de las telas, se puede observar la rigurosidad  con la que se han pintado los trapos blancos, el turbante de la cabeza del difunto y el acabado de la manta verde que aporta el color a la escena.

La composición la vemos en una línea horizontal gracias a la bañera y la mesa, así como la propia dirección del cuerpo de Marat, con la cabeza hacia la izquierda y el brazo estirado a la derecha. Echamos de menos la profundidad característica de David, que suele colocar dos planos, el primero donde transcurre la acción, y el segundo que nos ayuda a localizar la escena y darle además un contexto temporal. En esta ocasión sólo vemos un fondo oscuro. Destaca el claroscuro, influencia caravaggista que todavía persiste de una forma moderada, jugando con la luz que entra por la izquierda y que ilumina la carta, la cara y el brazo del difunto, mientras que el pecho queda en las tinieblas, lugar a través del cual se le ha dado muerto.

Comentario iconográfico y sociológico

El contexto en el que nos encontramos sería un contexto de culto a la antigüedad. Se quiere volver a los elementos clásicos grecoromanos. Esto producirá que  haya un mayor conocimiento histórico, se dará lugar a las excavaciones en Pompeya, Herculano, Atenas, Egipto, etc. Aunque, durante el neoclasicismo, el retorno en el mundo clásico se hará más bien emulando los valores y las características morales humanas que se encontraban plasmadas en Grecia y Roma clásicos por encima otras épocas.

Las pinturas morales y de historia sustituirán a la pintura religiosa de la época barroca anterior, y servirán como propaganda del rey y de las clases altas. La pintura de historia pretende evocar unos hechos pasados y vincularlos con los personajes contemporáneos, de forma que se atribuyen todos los valores clásicos al protagonista del cuadro. David aportará además la otra cara de la moneda. Además de recrear hechos pasados y ligarlos a su tiempo, le dará un doble sentido a sus cuadros, como, por ejemplo, en el cuadro de Los  Horacios [1]. Este sentimiento patriótico, se aleja de las élites y se acerca en las clases burguesas.

David manifestaría dentro de su arte su ideología política. Según los contemporáneos Marat era un hombre menudo, de aspecto vulgar y desproporcionado, y con muchos problemas a la piel. Para muchos se trataba de un personaje fuera del común y no lo comprendían, pero no se encontraba solo porque tenía también el espaldarazo de otros muchos, como es el caso de David. Su verdugo fue una girondina militante y se cobró la vida de Marat clavándole un cuchillo al pecho. Girault pediría a David que pintara un cuadro en memoria de Marat y serviría como monumento de un héroe caído. Esta obra presidiría las reuniones de la Convención Nacional.

Marat se representará de la misma forma que David lo encontró la última vez que se vieron. Marat estaba bañándose siguiendo un tratamiento tópico para la erupción cutánea que sufría. Se reclinaba en una caja de madera que le servía de escritorio revestida de una manta. Las paredes de su habitación tenían imágenes, pósteres y mapas por todas partes, pero David optaría para pintar el fondo neutro, para destacar la figura de Marat por encima de todas las cosas y para darle un carácter de sencillez extrema.

Todos los elementos que aparecen se dotan de un gran significado. Por un lado la bañera que la encontramos como un elemento que recoge el cuerpo del difunto, hace la misma función del sarcófago romano, se quiere con esto construir un lugar sagrado sobre el que depositar el cuerpo del difunto. La manta y el agua del interior están teñidas de la sangre de Marat, la sábana es un elemento más de la sencillez y la modestia, dos virtudes que se querían otorgar a la figura de Marat. La nota en las manos que estaba escribiendo en el momento de la muerte informa que iba a ofrecer dinero a una madre de cinco hijos huérfanos, transmitiendo los valores de intelectualidad y solidaridad, era un hombre bueno y justo por encima de todas las cosas. La caja se asemeja a las estrellas funerarias de la antigüedad clásica. También encontramos la nota que inculpa en el propio verdugo, nota escrita por Marie Anne Charlotte Corday. Esta nota no fue encontrada en la escena del crimen, a pesar de que David cambiará las palabras para demostrar que se siendo desgraciada porque Marat la trató bien y la intentó ayudar, y aun así lo mató.

Marat entonces vivió entregado a la causa. Su cuerpo es totalmente clásico, idealizado que camufla la fealdad de su rostro y su piel. Se intenta dotar de un carácter de mártir. Su desnudez es heroica y bella. Su brazo caído té dos interpretaciones. La primera es la heroica, se relaciona con los héroes romanos, que dan la vida por su patria. Son valores por encima del individuo y que luchan por una causa común. Será un referente y un ideal para la burguesía. La segunda interpretación del brazo caído era fruto de una lectura religiosa, Marat sería un paralelismo con Cristo a través del brazo caído, como en la pintura de Caravaggio El enterramiento de Cristo, donde aparece totalmente muerto, blanco, y con el brazo inerte y sin vida. El trapo de la cabeza también lo aproximaría a la figura de Cristo por su forma de nimbo crucifijo.

Finalmente encontramos una contraposición en el suelo, donde aparecen el cuchillo y la pluma, simbolizan la violencia y la inteligencia de la revolución.

Notas a pie:

[1] En Los Horacios, David pretende entrelazar los ideales franceses revolucionarios con los romanos.

Bibliografia:

CARMONA, Eugenio. David. Madrid : Historia 16, D.L.. 1993

GARCIA Guatas, Manuel. Arte del siglo XIX 1. Madrid : Historia 16, 1997

LORENTE, Jesús Pedro. Lo mejor del arte del neoclasicismo. Madrid : Historia 16, 1998

Museo de Bellas artes  de Bélgica . “Marat Assassiné”. En https://www.fino-artes-museum.be/fr/la-collection/jacques-louis-david-marat-assassine?artist=david-jacques-louis-1&string=david (27/11/2016)

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